InicioEspecialidadesCirugía refractivaHipermetropía

En la hipermetropía, el ojo es habitualmente más corto de lo normal (al contrario que en la miopía).

Esto hace que los objetos que están cerca no puedan ser enfocados sobre la retina, sino por detrás de ella.

A partir de cierto grado de hipermetropía también hay dificultad para ver bien los objetos lejanos.

Todos los niños al nacer tienden a ser hipermétropes en mayor o menor grado pero, con el crecimiento, el ojo se hace más largo y la hipermetropía disminuye o desaparece.

El cristalino intenta compensarla haciendo un esfuerzo para enfocar los objetos.

Entonces pueden aparecer los síntomas típicos: son frecuentes los dolores de cabeza, los ojos rojos y la falta de interés por la lectura.

Un caso especial de hipermétropes es el de las personas que han estado operadas de cataratas y no se les ha colocado una lente intraocular.

Estos pacientes presentan hipermetropías muy elevadas (más de 10 dioptrías).

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